metoometoo te deja hablar con alguien que ya pasó por lo que estás pasando tú. Sin dar tu nombre. Sin que nadie te juzgue.
¿Acabas de llegar a un hospital? Lee las guías, sin cuentaNi nombre real, ni foto, ni teléfono. Marcas por lo que estás pasando y, si quieres, tu ciudad.
Ves a los voluntarios que han pasado por algo parecido y lees lo que cuentan de sí mismos. Eliges tú.
La conversación la abres tú. Nadie puede escribirte primero, y puedes parar cuando quieras.
Si con el tiempo hay confianza, podéis seguir por teléfono. Sin prisa, y solo si os apetece a los dos.
Dónde dormir, cómo son los horarios de verdad, qué papeles pedir, qué llevarte. Lo escriben familias que ya pasaron por ese hospital. Se lee sin cuenta.
Ver las guíasmetoo acaba de empezar y todavía somos pocos: no en todos los temas hay alguien esperando, y preferimos decírtelo antes de que entres.
Bebés en cuidados intensivos neonatales
La muerte de un ser querido
Propia, de un hijo o de un familiar
Depresión, ansiedad, crisis vitales
Escolar, laboral o digital
Acompañar a alguien que sufre agota
No pedimos nombre real, ni foto, ni hospital. Un alias y ya.
Nadie puede escribirte sin que tú abras la conversación.
Los voluntarios han vivido lo mismo. No es teoría.
Un voluntario en metoo no es psicólogo ni terapeuta. Es alguien que ha pasado por algo parecido y decide compartir esa experiencia de forma honesta.
👂
Comparte cómo lo viviste tú — qué te ayudó, qué fue difícil, qué harías diferente. Sin teorías, sin manuales.
🤝
No se quita hierro a lo que el otro siente, aunque a ti ya no te pese. El dolor de cada persona es válido en su momento.
🚧
No se actúa como psicólogo ni se dan diagnósticos. Si alguien necesita ayuda profesional, se le dice con cariño.
Sea para pedir ayuda o para ofrecerla, empieza hoy.
Unirme a metoometoo no sustituye a un profesional de salud mental. Si lo necesitas, el 024 está disponible.